/ jueves 18 de junio de 2020

Seguro de Vida obligatorio al personal médico 

Sin duda alguna el COVID 19, exigió visibilizar y transitar hacia brindarle plena certeza jurídica a esa parte de nuestra sociedad que no puede ser ignorada nunca más; nos referimos al personal de salud. El personal de salud son todas las personas involucradas en actividades para mejorar la salud y comprende a quienes proporcionan los servicios relacionados; es decir, médicos, enfermeras, parteras, practicantes comunitarios y trabajadores sociales, personal de laboratorio, farmacéuticos, personal auxiliar y de intendencia higiénica en los hospitales y clínicas públicas.

El personal de salud enfrenta muchos retos, como lo ha sido la celeridad del avance de la pandemia, las limitantes propias de infraestructura para responder a un problema de salud pública de gran magnitud, y la paranoia derivada de la respuesta social del temor ante lo desconocido. A esto debemos sumarle muchas veces la incertidumbre de no saber que va pasar con su familia en caso de que un integrante del personal de salud adquiera el virus derivado de su trabajo y este le ocasione la muerte.

Ante esta realidad, el Presidente de la República, el 14 de mayo del presente año, en conjunto con La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) anunciaron un seguro de vida por hasta 50,000 pesos a los familiares de trabajadores del sector salud que han fallecido en el cumplimiento de su labor frente al Covid-19.

Se dio en su momento a conocer que se trata de un beneficio gratuito y retroactivo con el que se apoya a 1.6 millones de trabajadores como médicos, residentes, enfermeras, pasantes de enfermería, auxiliares de enfermería, camilleros, intendentes y afanadores. Esta fue una iniciativa humanitaria y una muestra de voluntad significativa por parte del Ejecutivo Federal y las aseguradoras.

Sin embargo, el seguro aplica desde el 1 de abril hasta el 31 de agosto de 2020 y de acuerdo con Ricardo Arias, director general de la AMIS, la empresa encargada de hacer las transferencias "No hay absolutamente un peso de recursos públicos para esta aportación que está haciendo el sector asegurador de forma solidaria, ya que, es un reconocimiento a la labor heroica que está haciendo el sector salud”.

Por ello, el PVEM propondrá que el Seguro de Vida no sea un acto benéfico o prebenda para el personal de salud, si no que esté plenamente garantizado y previsto anualmente en el presupuesto de egresos y a su vez, que la coordinación del sistema estatal de salud, establezca, contrate y convenga este seguro de vida para médicos, enfermeras y personal de sector salud anteriormente descrito, en caso de pandemia o enfermedades infecto-contagiosas adquiridas por realizar sus labores profesionales que cause la muerte a los profesionistas de la salud.

Sabemos que esto exige una nueva planeación y una nueva conformación presupuestal; pero si algo está dejando en evidencia esta pandemia es lo vulnerable que somos y sobre todo, lo expuesto que estamos. Y de todos, nuestro personal de salud es el más expuesto; por lo que, todo esfuerzo presupuestal y de asignación de recursos será siempre mínimo a comparación con todo el empeño y labor que realizan.

Sin duda alguna el COVID 19, exigió visibilizar y transitar hacia brindarle plena certeza jurídica a esa parte de nuestra sociedad que no puede ser ignorada nunca más; nos referimos al personal de salud. El personal de salud son todas las personas involucradas en actividades para mejorar la salud y comprende a quienes proporcionan los servicios relacionados; es decir, médicos, enfermeras, parteras, practicantes comunitarios y trabajadores sociales, personal de laboratorio, farmacéuticos, personal auxiliar y de intendencia higiénica en los hospitales y clínicas públicas.

El personal de salud enfrenta muchos retos, como lo ha sido la celeridad del avance de la pandemia, las limitantes propias de infraestructura para responder a un problema de salud pública de gran magnitud, y la paranoia derivada de la respuesta social del temor ante lo desconocido. A esto debemos sumarle muchas veces la incertidumbre de no saber que va pasar con su familia en caso de que un integrante del personal de salud adquiera el virus derivado de su trabajo y este le ocasione la muerte.

Ante esta realidad, el Presidente de la República, el 14 de mayo del presente año, en conjunto con La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) anunciaron un seguro de vida por hasta 50,000 pesos a los familiares de trabajadores del sector salud que han fallecido en el cumplimiento de su labor frente al Covid-19.

Se dio en su momento a conocer que se trata de un beneficio gratuito y retroactivo con el que se apoya a 1.6 millones de trabajadores como médicos, residentes, enfermeras, pasantes de enfermería, auxiliares de enfermería, camilleros, intendentes y afanadores. Esta fue una iniciativa humanitaria y una muestra de voluntad significativa por parte del Ejecutivo Federal y las aseguradoras.

Sin embargo, el seguro aplica desde el 1 de abril hasta el 31 de agosto de 2020 y de acuerdo con Ricardo Arias, director general de la AMIS, la empresa encargada de hacer las transferencias "No hay absolutamente un peso de recursos públicos para esta aportación que está haciendo el sector asegurador de forma solidaria, ya que, es un reconocimiento a la labor heroica que está haciendo el sector salud”.

Por ello, el PVEM propondrá que el Seguro de Vida no sea un acto benéfico o prebenda para el personal de salud, si no que esté plenamente garantizado y previsto anualmente en el presupuesto de egresos y a su vez, que la coordinación del sistema estatal de salud, establezca, contrate y convenga este seguro de vida para médicos, enfermeras y personal de sector salud anteriormente descrito, en caso de pandemia o enfermedades infecto-contagiosas adquiridas por realizar sus labores profesionales que cause la muerte a los profesionistas de la salud.

Sabemos que esto exige una nueva planeación y una nueva conformación presupuestal; pero si algo está dejando en evidencia esta pandemia es lo vulnerable que somos y sobre todo, lo expuesto que estamos. Y de todos, nuestro personal de salud es el más expuesto; por lo que, todo esfuerzo presupuestal y de asignación de recursos será siempre mínimo a comparación con todo el empeño y labor que realizan.