/ jueves 27 de agosto de 2020

Movilidad para todos 

Si bien actualmente contamos con una Ley de Movilidad aún sigue siendo indispensable a que sigamos impulsando acciones y planes de gobierno para establecer y normar una planificación de movilidad que ponga en el centro de la acción en todo momento a la ciudadanía. Lograr una verdadera inclusión social implica que Congreso, la sociedad y gobierno trabajen y planeen juntos y ejecutar una política pública con base fundamental en el respeto al derecho a la movilidad, pero también del bienestar del ciudadano; pensando en ésta y las futuras generaciones. Desde la sociedad muchas agrupaciones y expertos abonan con ideas, visiones e inclusive proyectos al tema de movilidad integral, tal es el caso de Quiero Mi Carril AC y el Laboratorio de Movilidad.

Tabasco requiere espacios públicos incluyentes; una movilidad sustentable e inclusiva; que proyecte nuestro Estado no en función de cada 3 o 6 años, si no, lo proyecte con una visión de un desarrollo sostenible para los próximos 25 años. Donde peatón, banquetas y personas con necesidades especiales sean puestas en el centro de la toma decisiones.

Debemos por mandato de ley, propiciar las condiciones que permitan que toda la sociedad sin importar su condición o medio de transporte puedan moverse en nuestro Estado de manera libre y sin obstáculos. Moverse en las calles de Tabasco de manera libre y sin obstáculos, requiere por supuesto, que no solo la ley de movilidad sea inclusiva y justa socialmente, si no que todas las autoridades, tanto municipales, como estatales trabajen de la mano para aterrizar la infraestructura adecuada. Es decir, es necesario considerar las características individuales de todos, pero de absolutamente todos quienes vivimos aquí en Tabasco, para no imponer restricciones con respecto a la movilidad.

Una movilidad incluyente debe considerar a los niños, a las personas de edad avanzada, a los usuarios y peatones que tienen algún tipo de discapacidad motriz o visual o capacidad diferente, a las mujeres embarazadas, a quienes se trasladan en bicicleta, patineta o en motocicleta; la calle y el transporte público debe contemplar estas necesidades. Para que así todos podamos conducir, caminar o pedalear de manera totalmente segura y accesible.

Debemos responsablemente voltear a ver a otras latitudes donde están poniendo en el centro de la acción al ser humano, y definir nosotros una nueva ruta en materia de movilidad, inclusión y sustentabilidad que nos lleve a tener un Estado limpio y verde. Detengamos la mala práctica de resolver lo urgente dejando a un lado lo importante; no podemos seguir planeando nuestras ciudades pensando en los coches. La búsqueda una movilidad sostenible e inclusiva no es un tema para politizarse, a como señalé hace un momento, es un tema que nos confiere a la sociedad, al congreso y al gobierno. Es un tema de todos.

Si bien actualmente contamos con una Ley de Movilidad aún sigue siendo indispensable a que sigamos impulsando acciones y planes de gobierno para establecer y normar una planificación de movilidad que ponga en el centro de la acción en todo momento a la ciudadanía. Lograr una verdadera inclusión social implica que Congreso, la sociedad y gobierno trabajen y planeen juntos y ejecutar una política pública con base fundamental en el respeto al derecho a la movilidad, pero también del bienestar del ciudadano; pensando en ésta y las futuras generaciones. Desde la sociedad muchas agrupaciones y expertos abonan con ideas, visiones e inclusive proyectos al tema de movilidad integral, tal es el caso de Quiero Mi Carril AC y el Laboratorio de Movilidad.

Tabasco requiere espacios públicos incluyentes; una movilidad sustentable e inclusiva; que proyecte nuestro Estado no en función de cada 3 o 6 años, si no, lo proyecte con una visión de un desarrollo sostenible para los próximos 25 años. Donde peatón, banquetas y personas con necesidades especiales sean puestas en el centro de la toma decisiones.

Debemos por mandato de ley, propiciar las condiciones que permitan que toda la sociedad sin importar su condición o medio de transporte puedan moverse en nuestro Estado de manera libre y sin obstáculos. Moverse en las calles de Tabasco de manera libre y sin obstáculos, requiere por supuesto, que no solo la ley de movilidad sea inclusiva y justa socialmente, si no que todas las autoridades, tanto municipales, como estatales trabajen de la mano para aterrizar la infraestructura adecuada. Es decir, es necesario considerar las características individuales de todos, pero de absolutamente todos quienes vivimos aquí en Tabasco, para no imponer restricciones con respecto a la movilidad.

Una movilidad incluyente debe considerar a los niños, a las personas de edad avanzada, a los usuarios y peatones que tienen algún tipo de discapacidad motriz o visual o capacidad diferente, a las mujeres embarazadas, a quienes se trasladan en bicicleta, patineta o en motocicleta; la calle y el transporte público debe contemplar estas necesidades. Para que así todos podamos conducir, caminar o pedalear de manera totalmente segura y accesible.

Debemos responsablemente voltear a ver a otras latitudes donde están poniendo en el centro de la acción al ser humano, y definir nosotros una nueva ruta en materia de movilidad, inclusión y sustentabilidad que nos lleve a tener un Estado limpio y verde. Detengamos la mala práctica de resolver lo urgente dejando a un lado lo importante; no podemos seguir planeando nuestras ciudades pensando en los coches. La búsqueda una movilidad sostenible e inclusiva no es un tema para politizarse, a como señalé hace un momento, es un tema que nos confiere a la sociedad, al congreso y al gobierno. Es un tema de todos.