Covid-19: identifican más de mil genes que afectan a glóbulos blancos y generan enfermedad grave

La investigación fue realizada por la Universidad de Sheffield de Gran Bretaña en colaboración con la Universidad de Stanford en Estados Unidos

Jesús Noé Suárez | El Sol de Puebla

  · miércoles 22 de junio de 2022

Desde que inició la pandemia por Covid-19, los especialistas se han encargado de analizar este virus para comprender mejor su funcionamiento, los primeros hallazgos determinaron que este padecimiento pone en mayor riesgo a las personas que tienen comorbilidades, obesidad, o edad avanzada, no obstante, estas podrían no ser las únicas variables.

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Un estudio demostró que la genética también puede ser un factor determinante para desarrollar una enfermedad grave. Se indicó que este resultado explicaría el motivo por el que algunos pacientes presentan un cuadro delicado, a pesar de no estar dentro de la población vulnerable.

A partir de estos hallazgos, será posible que la gente se someta a diferentes diagnósticos para saber cómo actuará su cuerpo en caso de contagiarse, de esta manera comprenderá si está en peligro de terminar en el hospital.

La investigación fue realizada por la Universidad de Sheffield de Gran Bretaña en colaboración con la Universidad de Stanford en los Estados Unidos. Los resultados se compartieron en la revista científica Cell Systems, en la que resaltaron que para realizar este proyecto emplearon herramientas de aprendizaje automático.

HAY PERSONAS QUE ESTÁN EN MAYOR RIESGO POR SUS GENES

En el artículo expusieron que luego de hacer varias pruebas, descubrieron que hay al menos mil genes que se relacionan con el desarrollo delicado de esta enfermedad, es decir, que hay personas que contienen señales genéticas que las hacen más susceptibles a tener que ser llevado a cuidados intensivos.

Así lo explicó Johnathan Cooper-Knock, profesor clínico en el Departamento de Neurociencia de la Universidad de Sheffield y coautor del análisis, quien añadió: “Detectamos que esto genes representan tres cuartas partes de los impulsores genéticos de la COVID-19 grave. Esto es importante para comprender por qué algunas personas han tenido síntomas más graves de la enfermedad que otras”.

Para llegar a estos resultados, los especialistas segmentaron los datos recolectados en diferentes conjuntos; uno de ellos contenía información genética de tejido pulmonar humano sano, fue así que identificaron la expresión génica en 19 tipos distintos de células pulmonares, entre las que resaltaron las epiteliales que cubren el tracto respiratorio y son la primera defensa contra la infección.

Para contrastar esta información, los expertos revisaron los resultados de la Iniciativa de Genética del Huésped COVID-19, que es uno de los estudios de este tipo más importantes de pacientes con Sars-Cov2 en estado crítico que viven en EEUU.

En la siguiente fase, ellos hicieron una revisión más profunda y detallada, esto con la intención de detectar que genes estaban funcionando mal y dentro de qué tipos de células. De esta forma es que obtuvieron su principal hallazgo.

EL PROBLEMA CON LAS CÉLULAS MK Y T

Los casos graves de Covid-19 están vinculados con una respuesta debilitada de dos células inmunitarias, esto quiere decir, que hay personas que tienen problemas con estos compuestos, por eso cuando se contagian de este virus no tienen la protección necesaria.

Una de estas células son las T y las otras son las denominadas asesinas naturales (NK), las cuales ayudan a nutrir al sistema inmunitario al producir proteínas llamadas citosinas, que cuidan a los humanos de diferentes padecimientos.

“Las células NK, con las que nacen los humanos y son la primera línea de defensa del cuerpo contra las infecciones, son conocidas por su capacidad para destruir virus y células cancerosas”, indicó explicó Cooper-Knock.

En este sentido, el científico argumentó: “Descubrimos que, en las personas con una infección grave por coronavirus, los genes críticos de las células NK se expresan menos, por lo que hay menos respuesta inmunológica robusta. La célula no está haciendo lo que se supone que debe hacer”.

Para finalizar, Cooper-Knock dijo que hay una gran posibilidad de atender esta situación: “Los fármacos se unen a los receptores de las células NK y provocan que tengan una respuesta más sólida. Ya se están realizando ensayos de infusiones de células NK para casos graves de COVID-19″.

Publicado originalmente en El Sol de Puebla