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Morena al rescate anticipado

  • Hoja de Apuntes

Para los trabajadores que dependen del pago de salarios y prestaciones y de los cientos de miles que aspiran y exigen una mejor atención en hospitales y centros de salud por parte de un sector en crisis, se cocina una decisión encaminada a resolver tanto el conflicto laboral como las necesidades.

Adán Augusto López Hernández no desea recibir una administración ya no cayéndose a pedazos sino derruida y en medio de conflictos sociales imaginables o inimaginables por el enojo social que, si bien no sería contra él, lo puede salpicar.
A como están las cosas, el gobernador, Arturo Núñez Jiménez, busca aprovechar el escenario de triunfo morenista a todo nivel. Al menos para no tener un cierre traumático de gobierno.
Que 125 millones de pesos no utilizados de una deuda pública originalmente para el Sistema de Justicia Penal sean reorientados para que su gobierno salve la cara ante la emergencia en que dejó caer al sector salud, sancionada incluso por Derechos Humanos, es muestra de ello.
Adán Augusto accede a recibir un gobierno más endeudado a fin de que trabajadores de salud, derechohabientes y hasta proveedores no pasen un fin de año en la incertidumbre.
Y Núñez admite otro desgaste con más deuda para no llegar en medio del caos a su último informe de gobierno el 11 de noviembre.
Si el desorden no se desborda hacia las calles en detrimento de la convivencia social y de una pésima imagen nacional e internacional de un estado que será sede de la refinería, será por la intervención, incluso anticipada porque aún no rinde protesta, del gobernador electo y el acompañamiento legislativo morenista, principalmente.
El rescate del estado por un gobierno que aún no está en Palacio de Gobierno está en marcha. No puede interpretarse de otra manera.
Por lo pronto, restituir en lo posible la normalidad en el sector salud es una decisión política que reviste de responsabilidad al gobierno entrante.
Lo que haya por investigar y fincar responsabilidades deberá hacerse después, cuando cuenten con los datos y herramientas a la mano ante lo extraño de relevo tras relevo en el área administrativa de Salud, por citar un ejemplo.
HOJAS SUELTAS…
Beatriz Milland en su laberinto. Tal parece que en el Congreso del Estado no se ha tomado nota en la Junta de Coordinación Política de la trascendencia que tiene y tendrá Tabasco en la llamada Cuarta Transformación. El estado será epicentro de información nacional en todas vertientes, tanto política como económica y social por la dimensión de los proyectos que aquí se desarrollarán y que tocan intereses. Morena ya gobierna desde el Legislativo local y toda acción está bajo la lupa ciudadana y, por supuesto, de sus adversarios. La reforma a la Ley de Obra Pública devino en escándalo nacional y hasta el Instituto Mexicano de la Competitividad se ha pronunciado al respecto con dureza. La línea a confrontar es el principal atributo esgrimido por López Obrador: la lucha contra la corrupción. De Beatriz Milland faltan respuestas con argumentos claros y convincentes que abonen a la transparencia y alcances de la ley. No es un tema que deba dejarse a la interpretación sin ser contrarrestado. A Milland le falta aprender más rápido o asesorarse mejor. Del calibre de las acusaciones debe ser la réplica. Tabasco, sí, es fortaleza de AMLO, pero también puede ser, lo es ya, un flanco para desmerecerlo.