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Evidente intolerancia e intransigencia

  • Tabasco Político

Llevan años acusando a Andrés Manuel López Obrador y a todos sus opositores de intransigentes e intolerantes, principalmente al tabasqueño, y ellos continúan haciendo exactamente lo mismo. No aprenden de sus derrotas políticas-electorales ni de las de sus adversarios, ni de la historia.

Siguen pública e internamente asumiendo actitudes retrógradas como si el horno estuviera para bollos. Acaban de recibir electoralmente una paliza en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz y todavía no les cae el veinte.

Sin pasar por alto, las 7 de las 12 gubernaturas que perdieron en el 2016. (Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Puebla, Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo).

Me refiero obviamente al PRI, que ahora, a través del mandamás nacional de la CNOP, Arturo Zamora, descalificó a los dirigentes, cuadros y militantes que el pasado viernes demandaron no solo la democratización del proceso de selección de abanderados priistas, sino la salida inmediata de Enrique Ochoa Reza.

El mismo que escandalosamente se autoliquidó como director General de la Comisión Federal de Electricidad, y que de paso benefició a amigos y familiares.

Hay claros indicios de que la XXII Asamblea Nacional del PRI que está próxima a celebrarse, va a ser un parteaguas.

Como bien lo dijo la ex gobernadora yucateca, Ivonne Ortega Pacheco, la militancia se siente “decepcionados y utilizados”.  Y cómo no, si una vez pasados los procesos electorales se olvidan completamente de ellos y de sus promesas de campaña, aunque este fenómeno no es exclusivo del PRI, sino de todos los partidos políticos.

Todos cojean del mismo pie. Unos más que otros, pero al final cojean. Ni quien se salve de la quemazón. Ahora sí, que no hay excepciones.

El PRI está empecinado en seguir cavando su propia tumba. No se ha dado cuenta de que clínicamente sigue en terapia intensiva. De que no hay buenos augurios que garanticen de que se vaya a recuperar en el 2018.

Al contrario, los escenarios políticos y sociales que se vislumbran amenazan que, de no mostrar alguna mejoría en el corto tiempo, puede quedar en estado vegetativo.

Por lo que resulta temerario o, mejor dicho, suicida, que descalifiquen las voces de los priistas que están pidiendo que los próximos candidatos a cualquier cargo de elección popular sean electos por sus correligionarios y la propia ciudadanía.

Esas mismas posiciones cerradas y miopes fueron las que dieron orígenes a mediados de la década de los ochenta, no nada más a la creación de la Corriente Democrática, sino del mismo Frente Democrático Nacional que a la postre postularía al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.   

Si el PRI no escucha ni ve, parafraseando al ex presidente Carlos Salinas de Gortari, a sus militantes, va derechito al matadero, tal y como ocurrió en el 2000 y 2006.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

La fiesta del cumpleaños del presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, José Antonio de la Vega Asmitia, cumplió satisfactoriamente las expectativas políticas.

La movilización funcionó. Hubo gente de todos lados.

Después de todo, es junto con Gerardo Gaudiano Rovirosa y Oscar Cantón Zetina de los aspirantes a vencer.

De esta terna saldrá el abanderado perredista, no tengo la menor duda.

El festejo fue en grande y bien valió la pena.

El diputado se dejó querer, apapachar, abrazar.

Había de todo. Priistas, ecologistas, petetistas, perredistas, morenistas…La gente feliz y contenta.

El objetivo se cumplió.

jlggutierrez@hotmail.com