imagotipo

¡¡A qué le tiran!!

  • Tabasco Político

En unos días más va a cumplirse un mes de que el presidente Enrique Peña Nieto aprobó que Candita Victoria Gil Jiménez y Manuel Andrade Díaz fueran los candidatos del PRI al Senado. Desde entonces a la fecha no se le ha visto en ningún evento priista a los diputados federales: Liliana Ivette Madrigal Méndez y José del Pilar Córdova Hernández.

Se esperaba que acudieran el pasado sábado a la convención Estatal de Delegados priistas en la que se postuló a “Gina” Trujillo Zentella como candidata a Gobernador del Estado, y no lo hicieron.

Por lo que se ve, ninguno de los dos digiere todavía de que la nomenklatura priista nacional no los haya incluido en la lista de prospectos al Senado que propusieron al inquilino de Los Pinos para que los palomeara, tal y como desde siempre ocurre.

Nada de qué sorprenderse, ni de qué extrañarse, siempre ha sido así, y no solamente para la designación de los abanderados al Congreso de la Unión, también para los candidatos a las gubernaturas. Y por supuesto, para la parte más grande del pastel.

No veo porque ahora tenía que ser la excepción, diferente, pue´s. Por ello llama poderosamente la atención que, hasta el día de hoy, Madrigal Méndez y Córdova Hernández sigan montado en su caballo. Mandando mensajes que en nada coadyuvan a la unidad priista y sí dañan la imagen de su homóloga Trujillo Zentella y, por ende, del abanderado presidencial.

Particularmente el dirigente de la sección 44 del STPRM, Córdova Hernández, que literalmente es el que tiene más cola que le pisen. En lugar de estar inconforme como hasta ahora, debió sumarse desde hace días a los trabajos de la abanderada Trujillo Zentella.

Tiene más que ganar que perder. Una debacle de la propia candidata priista a la gubernatura puede costarle la cárcel. Sin fuero y sin la protección del sistema político priista, que tanto lo ha cobijado, está peinado con raya en medio.

El caso de la diputada federal y malograda candidata a la alcaldía de Centro y aspirante al Senado es peor, ya que, en Insurgentes norte, en Bucareli y mucho menos en Los Pinos nunca fue considerada.

Si con alguien debe estar enojada es con su líder cameral César Camacho Quiroz y en todo caso con Manlio Fabio Beltrones Rivera y Carolina Monroy del Mazo, que fueron los que la encumbraron, los que le dieron, como a los papagayos, hilo.

La encarretaron, la encuerdaron, la engatusaron, al grado tal, que ya se veía despachando en el Senado.   

Otra situación parecida es la del titular de CAPUFE, Benito Neme Sastré. Del que por su cercanía con el mexiquense merece toda nuestra atención y espacio para otra ocasión.

En conclusión: Liliana Ivette Madrigal Méndez y José del Pilar Córdova Hernández deberían darle vuelta a la hoja, pues de la derrota de Gina Trujillo Zentella, si finalmente pasa, también van a ser corresponsables.

Igual tu Benito.

Ahora si están limpios, limpios, lo que se dice limpio, pues ni se preocupen ni se acongojen: ¡Hagan lo que quieran! Están en absoluta libertad.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI” (LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

Yo sigo teniendo mis dudas. El esperado “efecto andresmanuelista” no va a alcanzar para tanto. Si Adán Augusto López Hernández y compañía no hacen bien su chamba van a llevarse la peor decepción de su vida.

Si están pensando y confiados en que los electores van en automático a votar por la mayoría de los candidatos de Morena engañados van a morir.

Es cierto, que ahora hay más descontentos con el gobierno estatal que en el 2012, ni duda cabe, pero de ninguna manera significa que ese sufragio antisistémico vaya a ser en su totalidad a favor de los morenistas.

Eso es una total falacia.

Prueba de ello, es que, a estas alturas del partido, ninguno de los contendientes a la gubernatura tiene el triunfo garantizado como ninguno de los abanderados a las alcaldías y a las diputaciones federal y local.

Así de cerrada está la lucha por los espacios políticos, quien diga lo contrario: ¡rotundamente miente!