/ viernes 24 de julio de 2020

Presupuestos flexibles 

A pesar de que todos los congresos tienen la facultad para aprobar el presupuesto de egresos, es preciso destacar que no todas las constituciones establecen de manera explícita la facultad para modificarlo. Es decir, en nuestro caso, nuestro Congreso local, analiza, discute, examina, expide y aprueba; mas no está facultada a modificar el mismo. Nuestra Constitución no lo concede expresamente

Por ello, el Verde planteó una reforma a nuestra Constitución, con el objetivo de que el Congreso del Estado abone y nutra el proceso presupuestario, no solo aprobando el presupuesto de egresos que envía el ejecutivo del Estado; si no que, a su vez, pueda realizar modificaciones particulares que permitan hacer frente a eventos emergentes como los que hoy estamos viviendo.

No cabe duda que la Pandemia obligó a todos los poderes a rescatar el trabajo coordinado y, sobre todo, a participar juntos en la búsqueda de soluciones a una misma causa. Por ello consideramos que ante sucesos como los que estamos viviendo, la legislatura puede contribuir a fortalecer los esfuerzos que está haciendo el ejecutivo.

En materia presupuestaria dos tendencias se pueden observar en la última década entre los países miembros de la OCDE: los congresos reafirmando su rol en materia presupuestaria y el aumento en número e incidencia de las instituciones fiscales independientes, ya sea en la forma de oficinas parlamentarias de presupuesto o en la de consejos fiscales. Estas tendencias pueden estar inter relacionadas, en particular en países que han optado por una oficina parlamentaria de presupuesto

como condición de capacidad analítica mínima para que el parlamento pueda ejercer adecuadamente su rol en este plano.

Consideramos que debe a la par existir facultad expresa o derivada que le permita realizar modificaciones a la propuesta de Presupuesto de Egresos del Estado remitida por el Poder Ejecutivo; esto en el afán de contribuir y fortalecer en el ciclo presupuestal el papel del legislativo.

Recordemos que desde su publicación en el Diario Oficial de la Federación el viernes 30 de julio de 2004, la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, cuenta con facultades expresas para poder realizar las modificaciones pertinentes al Presupuesto General de Egresos remitido por el Poder Ejecutivo Federal, de lo que se tiene que existe la suficiente cobertura constitucional para poder realizar en nuestro Estado una modificación del mismo alcance, que aunque puede parecer obvio al interpretar la redacción actual, en lo relativo a la facultad de examinar, discutir y aprobar el Presupuesto, es importante destacarlo con el objeto de evitar cuestionamientos y sobre todo en aras de abonar a los esfuerzos y visión de apoyo a la población más vulnerable en tiempos difíciles.

No cabe duda que existen momentos donde debe prevalecer una corresponsabilidad de los esfuerzos de gobierno; hoy vivimos retos de salubridad, económicos, de empleo, etc. La tarea de analizar y re enfocar los recursos debe ser una visión compartida y el Congreso sin duda, puede abonar al esfuerzo que realiza el gobierno del Estado. Es momento de transitar hacia presupuestos flexibles.

A pesar de que todos los congresos tienen la facultad para aprobar el presupuesto de egresos, es preciso destacar que no todas las constituciones establecen de manera explícita la facultad para modificarlo. Es decir, en nuestro caso, nuestro Congreso local, analiza, discute, examina, expide y aprueba; mas no está facultada a modificar el mismo. Nuestra Constitución no lo concede expresamente

Por ello, el Verde planteó una reforma a nuestra Constitución, con el objetivo de que el Congreso del Estado abone y nutra el proceso presupuestario, no solo aprobando el presupuesto de egresos que envía el ejecutivo del Estado; si no que, a su vez, pueda realizar modificaciones particulares que permitan hacer frente a eventos emergentes como los que hoy estamos viviendo.

No cabe duda que la Pandemia obligó a todos los poderes a rescatar el trabajo coordinado y, sobre todo, a participar juntos en la búsqueda de soluciones a una misma causa. Por ello consideramos que ante sucesos como los que estamos viviendo, la legislatura puede contribuir a fortalecer los esfuerzos que está haciendo el ejecutivo.

En materia presupuestaria dos tendencias se pueden observar en la última década entre los países miembros de la OCDE: los congresos reafirmando su rol en materia presupuestaria y el aumento en número e incidencia de las instituciones fiscales independientes, ya sea en la forma de oficinas parlamentarias de presupuesto o en la de consejos fiscales. Estas tendencias pueden estar inter relacionadas, en particular en países que han optado por una oficina parlamentaria de presupuesto

como condición de capacidad analítica mínima para que el parlamento pueda ejercer adecuadamente su rol en este plano.

Consideramos que debe a la par existir facultad expresa o derivada que le permita realizar modificaciones a la propuesta de Presupuesto de Egresos del Estado remitida por el Poder Ejecutivo; esto en el afán de contribuir y fortalecer en el ciclo presupuestal el papel del legislativo.

Recordemos que desde su publicación en el Diario Oficial de la Federación el viernes 30 de julio de 2004, la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, cuenta con facultades expresas para poder realizar las modificaciones pertinentes al Presupuesto General de Egresos remitido por el Poder Ejecutivo Federal, de lo que se tiene que existe la suficiente cobertura constitucional para poder realizar en nuestro Estado una modificación del mismo alcance, que aunque puede parecer obvio al interpretar la redacción actual, en lo relativo a la facultad de examinar, discutir y aprobar el Presupuesto, es importante destacarlo con el objeto de evitar cuestionamientos y sobre todo en aras de abonar a los esfuerzos y visión de apoyo a la población más vulnerable en tiempos difíciles.

No cabe duda que existen momentos donde debe prevalecer una corresponsabilidad de los esfuerzos de gobierno; hoy vivimos retos de salubridad, económicos, de empleo, etc. La tarea de analizar y re enfocar los recursos debe ser una visión compartida y el Congreso sin duda, puede abonar al esfuerzo que realiza el gobierno del Estado. Es momento de transitar hacia presupuestos flexibles.