/ domingo 16 de junio de 2024

La aventura de cambiarte a ti mismo | Manifiesto de paternidad incondicional a mi hij@

“Por encima de todo, quiero que sepas que eres amoroso y adorable. Aprenderás esto de mis palabras y acciones: las lecciones sobre el amor están en cómo te trato y cómo me trato a mí mismo.

Quiero que interactúes con el mundo desde un lugar digno. Aprenderás que eres digno de amor, pertenencia y alegría cada vez que me veas practicar la autocompasión y aceptar mis propias imperfecciones.

Practicaremos la valentía en nuestra familia presentándonos, dejándonos ver y honrando la vulnerabilidad. Compartiremos nuestras historias de lucha y fortaleza. Siempre habrá lugar en nuestra casa para ti.

Te enseñaré compasión practicando primero la compasión conmigo mismo; luego entre nosotros. Serviremos y respetaremos los límites; honraremos el trabajo duro, la esperanza y la perseverancia. El descanso y el juego serán valores y practicas familiares.

Aprenderás a ser responsable y a respetar al verme cometer errores y al verme enmendarlos , y observando cómo pido lo que necesito y hablo de cómo me siento.

Quiero que sientas gozo en tu vida, así juntos practicaremos la gratitud.

Quiero que sientas alegría, así juntos aprenderemos a ser vulnerables.

Cuando la incertidumbre y la escasez te visiten, puedas echar mano de tu vida espiritual para salir adelante.

Juntos lloraremos y enfrentaremos el miedo y el dolor. Querré quitarte el dolor, pero en cambio me sentaré contigo y te enseñaré cómo sentirlo.

Reiremos, cantaremos, bailaremos y crearemos. Siempre tendremos permiso para ser nosotros mismos unos con otros. No importa qué. Siempre permanecerás aquí, conmigo.

El regalo más grande que puedo darte es vivir y amar y atreverme a amar mucho.

No te enseñaré, ni te mostraré nada perfecto, pero dejaré que me veas y siempre consideraré sagrado el regalo de verte. Verte verdadera y profundamente.”

Tomado de : “Atreverse enormemente” Brené Brown.

Si pudiéramos hacerle estos regalos a nuestros hijos, no habría tantos padres ausentes, desconectados emocionalmente, que más que respeto, infunden miedo y temor. Las cifras oficiales en México son doce millones de hogares sin padre. Unos veintiséis millones de hijos sin padre.

Aún así, podremos expresar amor a esos padres o madres ausentes emocional o físicamente, cuando aceptemos sus limitaciones, diciendo: “gracias por lo que has hecho por mi”, en lugar de esperar las disculpas de su parte que quizá nunca lleguen. Muchas veces nuestros padres nos quieren a como pueden, no cómo uno quisiera. Hay padres que apoyan financieramente, pero están ausentes emocionalmente, y para este tipo de padres, el apoyo financiero es lo único que pueden dar. Y sólo por eso, se le pueda reconocer algo que haya hecho bien, expresando: “ser capaz de mantenerme debe haberte dado mucho significado porque fue una promesa que te hiciste a ti mismo y lo cumpliste. Gracias por apoyarme”.

Como hijos también podemos enseñarles que con imperfecciones y defectos, aún podemos ser bondadosos y entenderlos. El amor decide creer lo mejor de las personas. Sin embargo, la elección de explorar comienza con una decisión de tu parte. Es una decisión que debes tomar, ya sea que la otra persona la merezca o no.

Este manifiesto, es para todos esos padres que buscan ser mejores y quisieran aprender a amar incondicionalmente a sus hijos, aunque a ellos no los amaron nunca así.

Feliz día del Padre, de todo corazón.

Gracias por leerme.

“Por encima de todo, quiero que sepas que eres amoroso y adorable. Aprenderás esto de mis palabras y acciones: las lecciones sobre el amor están en cómo te trato y cómo me trato a mí mismo.

Quiero que interactúes con el mundo desde un lugar digno. Aprenderás que eres digno de amor, pertenencia y alegría cada vez que me veas practicar la autocompasión y aceptar mis propias imperfecciones.

Practicaremos la valentía en nuestra familia presentándonos, dejándonos ver y honrando la vulnerabilidad. Compartiremos nuestras historias de lucha y fortaleza. Siempre habrá lugar en nuestra casa para ti.

Te enseñaré compasión practicando primero la compasión conmigo mismo; luego entre nosotros. Serviremos y respetaremos los límites; honraremos el trabajo duro, la esperanza y la perseverancia. El descanso y el juego serán valores y practicas familiares.

Aprenderás a ser responsable y a respetar al verme cometer errores y al verme enmendarlos , y observando cómo pido lo que necesito y hablo de cómo me siento.

Quiero que sientas gozo en tu vida, así juntos practicaremos la gratitud.

Quiero que sientas alegría, así juntos aprenderemos a ser vulnerables.

Cuando la incertidumbre y la escasez te visiten, puedas echar mano de tu vida espiritual para salir adelante.

Juntos lloraremos y enfrentaremos el miedo y el dolor. Querré quitarte el dolor, pero en cambio me sentaré contigo y te enseñaré cómo sentirlo.

Reiremos, cantaremos, bailaremos y crearemos. Siempre tendremos permiso para ser nosotros mismos unos con otros. No importa qué. Siempre permanecerás aquí, conmigo.

El regalo más grande que puedo darte es vivir y amar y atreverme a amar mucho.

No te enseñaré, ni te mostraré nada perfecto, pero dejaré que me veas y siempre consideraré sagrado el regalo de verte. Verte verdadera y profundamente.”

Tomado de : “Atreverse enormemente” Brené Brown.

Si pudiéramos hacerle estos regalos a nuestros hijos, no habría tantos padres ausentes, desconectados emocionalmente, que más que respeto, infunden miedo y temor. Las cifras oficiales en México son doce millones de hogares sin padre. Unos veintiséis millones de hijos sin padre.

Aún así, podremos expresar amor a esos padres o madres ausentes emocional o físicamente, cuando aceptemos sus limitaciones, diciendo: “gracias por lo que has hecho por mi”, en lugar de esperar las disculpas de su parte que quizá nunca lleguen. Muchas veces nuestros padres nos quieren a como pueden, no cómo uno quisiera. Hay padres que apoyan financieramente, pero están ausentes emocionalmente, y para este tipo de padres, el apoyo financiero es lo único que pueden dar. Y sólo por eso, se le pueda reconocer algo que haya hecho bien, expresando: “ser capaz de mantenerme debe haberte dado mucho significado porque fue una promesa que te hiciste a ti mismo y lo cumpliste. Gracias por apoyarme”.

Como hijos también podemos enseñarles que con imperfecciones y defectos, aún podemos ser bondadosos y entenderlos. El amor decide creer lo mejor de las personas. Sin embargo, la elección de explorar comienza con una decisión de tu parte. Es una decisión que debes tomar, ya sea que la otra persona la merezca o no.

Este manifiesto, es para todos esos padres que buscan ser mejores y quisieran aprender a amar incondicionalmente a sus hijos, aunque a ellos no los amaron nunca así.

Feliz día del Padre, de todo corazón.

Gracias por leerme.