/ lunes 7 de enero de 2019

José Ramiro y Marcos Rosendo, binomio

La polémica por la inclusión de José Ramiro López Obrador como subsecretario de Gobierno en la administración de Adán Augusto López Hernández pasa por alto la trayectoria de aquel, pese a que hay registro de que siempre ha participado en movimientos sociales y en la defensa de los derechos humanos.

El 30 de diciembre que se dio a conocer que Pepín sería encargado de Asuntos Fronterizos, Migrantes y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno, las opiniones se partieron en dos: los que atacaron al presidente Andrés Manuel López Obrador por incurrir en nepotismo, y los que defendieron el derecho de su hermano de trabajar en la administración.

En términos estrictos no encaja la figura del nepotismo en la nominación de José Ramiro: no trabaja para el gobierno de la república, cuyo jefe es su consanguíneo.

La prensa de la Ciudad de México, y aun la internacional, se dio vuelo el 31 de diciembre de 2018 con la información de que un hermano del presidente había sido llamado a colaborar en el gobierno del Edén, la tierra de AMLO.

No era para menos: periodísticamente era noticia el hecho, pues el de Macuspana siempre fustigó a los gobiernos del PRI que caían en esas prácticas.

Técnicamente no puede atribuírsele el nombramiento al presidente, ya que, como dijo el propio López Hernández, Tabasco es un estado soberano y, como tal, no depende de las designaciones de Palacio nacional.

En junio de 2008 que fue nombrado dirigente estatal del PRD, José Ramiro ya tenía una carrera política por el apoyo de grupos que luchaban contra el PRI; y su hermano ya había sido líder nacional solaztequista, jefe de gobierno capitalino y candidato presidencial.

Pepín renunció en octubre de 2009 a la dirigencia del partido, luego de que el perredismo perdiera las elecciones intermedias de ese año.

Como su periodo concluía hasta marzo de 2011, el consejo político estatal del sol azteca designó al alcalde de Comalcalco, Javier May Rodríguez, como dirigente sustituto para concluir el periodo estatutario.

La revista nacional Proceso calificó a May como “cercano al grupo del presidente legítimo” (sus seguidores llamaban a AMLO con ese título honorario)

De 2003 a 2006 que fue alcalde de Macuspana, José Ramiro tuvo como secretario particular a Marcos Rosendo Medina Filigrana.

Medina, nombrado secretario de Gobierno en la administración estatal, siempre ha hecho equipo con el consanguíneo del presidente mexicano, y en 2008 que fue electo dirigente del PRD estatal la relación se consolidó con la integración de un equipo del que han salido cuadros como el actual alcalde de Macuspana, Roberto Villalpando.

De ahí que el encargado de la política interna haya buscado que José Ramiro colaborara como su segundo en materia de migración y derechos humanos, esferas en la que se ha desenvuelto.

En 2009, Pepín decidió retirarse de la política por la forma en que lo trató el PRI (por él corre sangre López Obrador), cuya mayoría en la Cámara de Diputados le reprobó su cuenta pública cuando fue edil, pese a que había sido solventada en comisiones, y también por el fuego amigo de algunos dirigentes perredistas.

En las pasadas campañas, durante una gira por Macuspana, Adán Augusto, a la sazón candidato de Morena a la gubernatura, dijo que José Ramiro ha sido el mejor alcalde de ese municipio.

Atestiguaron el cumplido el delegado del partido en el municipio, Luis Salinas Falcón, y Marcos Rosendo, ya convertido en uno de los principales operadores de Adán.

Ahí empezó todo.

La polémica por la inclusión de José Ramiro López Obrador como subsecretario de Gobierno en la administración de Adán Augusto López Hernández pasa por alto la trayectoria de aquel, pese a que hay registro de que siempre ha participado en movimientos sociales y en la defensa de los derechos humanos.

El 30 de diciembre que se dio a conocer que Pepín sería encargado de Asuntos Fronterizos, Migrantes y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno, las opiniones se partieron en dos: los que atacaron al presidente Andrés Manuel López Obrador por incurrir en nepotismo, y los que defendieron el derecho de su hermano de trabajar en la administración.

En términos estrictos no encaja la figura del nepotismo en la nominación de José Ramiro: no trabaja para el gobierno de la república, cuyo jefe es su consanguíneo.

La prensa de la Ciudad de México, y aun la internacional, se dio vuelo el 31 de diciembre de 2018 con la información de que un hermano del presidente había sido llamado a colaborar en el gobierno del Edén, la tierra de AMLO.

No era para menos: periodísticamente era noticia el hecho, pues el de Macuspana siempre fustigó a los gobiernos del PRI que caían en esas prácticas.

Técnicamente no puede atribuírsele el nombramiento al presidente, ya que, como dijo el propio López Hernández, Tabasco es un estado soberano y, como tal, no depende de las designaciones de Palacio nacional.

En junio de 2008 que fue nombrado dirigente estatal del PRD, José Ramiro ya tenía una carrera política por el apoyo de grupos que luchaban contra el PRI; y su hermano ya había sido líder nacional solaztequista, jefe de gobierno capitalino y candidato presidencial.

Pepín renunció en octubre de 2009 a la dirigencia del partido, luego de que el perredismo perdiera las elecciones intermedias de ese año.

Como su periodo concluía hasta marzo de 2011, el consejo político estatal del sol azteca designó al alcalde de Comalcalco, Javier May Rodríguez, como dirigente sustituto para concluir el periodo estatutario.

La revista nacional Proceso calificó a May como “cercano al grupo del presidente legítimo” (sus seguidores llamaban a AMLO con ese título honorario)

De 2003 a 2006 que fue alcalde de Macuspana, José Ramiro tuvo como secretario particular a Marcos Rosendo Medina Filigrana.

Medina, nombrado secretario de Gobierno en la administración estatal, siempre ha hecho equipo con el consanguíneo del presidente mexicano, y en 2008 que fue electo dirigente del PRD estatal la relación se consolidó con la integración de un equipo del que han salido cuadros como el actual alcalde de Macuspana, Roberto Villalpando.

De ahí que el encargado de la política interna haya buscado que José Ramiro colaborara como su segundo en materia de migración y derechos humanos, esferas en la que se ha desenvuelto.

En 2009, Pepín decidió retirarse de la política por la forma en que lo trató el PRI (por él corre sangre López Obrador), cuya mayoría en la Cámara de Diputados le reprobó su cuenta pública cuando fue edil, pese a que había sido solventada en comisiones, y también por el fuego amigo de algunos dirigentes perredistas.

En las pasadas campañas, durante una gira por Macuspana, Adán Augusto, a la sazón candidato de Morena a la gubernatura, dijo que José Ramiro ha sido el mejor alcalde de ese municipio.

Atestiguaron el cumplido el delegado del partido en el municipio, Luis Salinas Falcón, y Marcos Rosendo, ya convertido en uno de los principales operadores de Adán.

Ahí empezó todo.

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