/ lunes 11 de noviembre de 2019

Hoja de Apuntes | Poco que festinar


Llegó el primer informe que abarca poco más de 10 meses de un gobierno en su etapa inicial, pero a la vez, marca la evaporación del tiempo en que los problemas se puedan atribuir a la herencia recibida, aún con el desastre que dejó el nuñismo, sobre todo porque los instrumentos del poder están alineados para levantar a Tabasco en la tan esperada recuperación del sureste.

Desde un presidente tabasqueño con las cámaras legislativas bajo su control, un gobernador del mismo partido y a su vez con mayoría absoluta en el Congreso, se espera que a partir del año próximo haya resultados más palpables a los que se perciben y se registran en la entidad.

Por eso, en la tribuna del Congreso del Estado, el gobernador Adán Augusto López Hernández señaló que es esta la gran oportunidad para una sinergia entre el estado y la federación, acompañados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Si uno se atiene a las cifras que proporcionan organismos como el Inegi en cuanto a una marcada recesión en Tabasco profundizada este año, al índice de percepción ciudadana en inseguridad que ronda el 90 por ciento, a que el estado sea primero en delitos como robo con violencia y abigeato, a ubicarse en el lugar 26 de 32 en el Índice de Progreso Social 2019, elaborado por el colectivo México ¿cómo vamos?, luce insuficiente lo hecho hasta ahora.

Pero dadas las cifras del gobernador en su Primer Informe sobre lo hecho en materia de seguridad, podría decirse que se logró, al menos, llegar a un punto no solo de inflexión en varios delitos, significa que no crezcan más, sino también conseguir su retroceso.

De ahí que haya resaltado la reducción en 67% del secuestro; de 32% menos en robo a comercio; del 21% en abigeato (imagínese a qué nivel está para que pese a esta baja Tabasco aún siga en primer lugar nacional); también la disminución modesta de 1.7% en robo a casas y de 14% a transeúntes. Aún con eso, en 11 delitos medidos la entidad está en el top ten nacional.

No son resultados que deban ser festinados, reconoció el mandatario ante los legisladores locales y sus invitados en el Congreso local, en lo que es el principal reclamo de los ciudadanos y a la vez ligado a las condiciones para la atracción de inversiones.

Cumplió pues el gobernador en el ejercicio de rendición de cuentas sobre lo hecho hasta ahora, más enfocado en frenar la caída libre y deterioro de los últimos años, para dar paso a una incipiente recuperación que, se asegura una vez más, verá sus mejores cifras en años venideros.

Las formas también cuentan y, en esta ocasión, a diferencia de antaño no hubo exceso de gastos ni el derroche con sedes alternas, invitados con gastos pagados y comilonas a costa del erario en lo que se dio por llamar “el día de fiesta del gobernador”.

HOJA DE APUNTES…

“Es nuestra oportunidad, no vamos a tener otra”, fue lo dicho ayer por Humberto Mayans Canabal, nuevo consejero independiente del Consejo de Administración de Pemex, sobre la etapa que vive Tabasco al tener un presidente tabasqueño y un “gran gobernador” como Adán Augusto. Estaba la entidad, dijo, en un hoyo terrible por la manera en que la dejó el nuñismo y será enorme el esfuerzo por hacer.


Llegó el primer informe que abarca poco más de 10 meses de un gobierno en su etapa inicial, pero a la vez, marca la evaporación del tiempo en que los problemas se puedan atribuir a la herencia recibida, aún con el desastre que dejó el nuñismo, sobre todo porque los instrumentos del poder están alineados para levantar a Tabasco en la tan esperada recuperación del sureste.

Desde un presidente tabasqueño con las cámaras legislativas bajo su control, un gobernador del mismo partido y a su vez con mayoría absoluta en el Congreso, se espera que a partir del año próximo haya resultados más palpables a los que se perciben y se registran en la entidad.

Por eso, en la tribuna del Congreso del Estado, el gobernador Adán Augusto López Hernández señaló que es esta la gran oportunidad para una sinergia entre el estado y la federación, acompañados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Si uno se atiene a las cifras que proporcionan organismos como el Inegi en cuanto a una marcada recesión en Tabasco profundizada este año, al índice de percepción ciudadana en inseguridad que ronda el 90 por ciento, a que el estado sea primero en delitos como robo con violencia y abigeato, a ubicarse en el lugar 26 de 32 en el Índice de Progreso Social 2019, elaborado por el colectivo México ¿cómo vamos?, luce insuficiente lo hecho hasta ahora.

Pero dadas las cifras del gobernador en su Primer Informe sobre lo hecho en materia de seguridad, podría decirse que se logró, al menos, llegar a un punto no solo de inflexión en varios delitos, significa que no crezcan más, sino también conseguir su retroceso.

De ahí que haya resaltado la reducción en 67% del secuestro; de 32% menos en robo a comercio; del 21% en abigeato (imagínese a qué nivel está para que pese a esta baja Tabasco aún siga en primer lugar nacional); también la disminución modesta de 1.7% en robo a casas y de 14% a transeúntes. Aún con eso, en 11 delitos medidos la entidad está en el top ten nacional.

No son resultados que deban ser festinados, reconoció el mandatario ante los legisladores locales y sus invitados en el Congreso local, en lo que es el principal reclamo de los ciudadanos y a la vez ligado a las condiciones para la atracción de inversiones.

Cumplió pues el gobernador en el ejercicio de rendición de cuentas sobre lo hecho hasta ahora, más enfocado en frenar la caída libre y deterioro de los últimos años, para dar paso a una incipiente recuperación que, se asegura una vez más, verá sus mejores cifras en años venideros.

Las formas también cuentan y, en esta ocasión, a diferencia de antaño no hubo exceso de gastos ni el derroche con sedes alternas, invitados con gastos pagados y comilonas a costa del erario en lo que se dio por llamar “el día de fiesta del gobernador”.

HOJA DE APUNTES…

“Es nuestra oportunidad, no vamos a tener otra”, fue lo dicho ayer por Humberto Mayans Canabal, nuevo consejero independiente del Consejo de Administración de Pemex, sobre la etapa que vive Tabasco al tener un presidente tabasqueño y un “gran gobernador” como Adán Augusto. Estaba la entidad, dijo, en un hoyo terrible por la manera en que la dejó el nuñismo y será enorme el esfuerzo por hacer.