/ martes 21 de junio de 2022

Entre líneas | La candidatura al gobierno de Tabasco a encuesta

Todos los que nos dedicamos de una u otra forma a la política, bien analizando desde el periodismo o bien participando activamente en alguna de las formaciones partidistas, sabemos que esa actividad causa una adicción que no tiene cura y que acompaña al “paciente” el resto de su vida.

Lo que ocurre es que hay niveles de “adicción” y eso me permite entrar en el relato que se quiere construir respecto al interés de seguir en la primera línea por parte de varios actores políticos tabasqueños que, aun siendo afortunados porque el “presi” los ha considerado para encargos en el gobierno federal, aspiran a brillar con luz propia en el próximo sexenio. Incluso pensando en ser candidatos a la gubernatura de Tabasco que consideran que sería el cargo natural para sus trayectorias personales.

En MORENA hablo de Javier May y de Octavio Oropesa, que son los que más han invertido en sonar en diferentes foros. Pero ¿porque no de Rosalinda López Hernández que reúne más que de sobra todos los requisitos además de ser mujer? En MORENA se han probado múltiples métodos para elegir a los candidatos, incluida la rifa en una tómbola (no es broma, es literal), pero hace algunos años el Presidente AMLO decidió que fuera por encuestas cuando menos el nombramiento como candidato /a a la presidencia de la República. Y en ese escenario me pregunto: ¿Será ese mismo método el elegido para encontrar al candidato a la gubernatura de Tabasco? Porque de ser así quien cree que se posicionará mejor: El “encantador” Octavio Romero, abriendo y cerrando sus ojos de esa manera pizpireta que a el le es propia, el “sonriente” Javier May que solo con abrir la boca hace amistades, o la “luchona” de Rosalinda que siempre dice la verdad con guante de seda.

Lo cierto es que en esa aventura se incluye a los que se ha dado en llamar “fundadores puros”, o seguidores incondicionales de AMLO que de inmediato se fueron del PRD a la nueva formación de López Obrador cuando fundo MORENA. Pero, si es elegido Adán Augusto como candidato y previsible Presidente de la República a la vista de los números electorales. Algo tendrá que decir al respecto, ¡¡¡¡digo yo!!!! Porque es público y notorio que muy amigos no son Octavio Javier y Adán. Son compañeros y se respetan pero no están cómodos cuando están juntos que es raro que lo estén y al menos no está registrado en fotografías. Nos estamos interrogando sobre cuál será el sentido de la vida.

Ya Albert Einstein, al que no hay que suponer menos curioso que nuestros políticos, se hizo la misma pregunta y respondió que “vivimos para los otros”. Incluidos los que no nos dejan vivir en paz. Albert Einstein, que no era creyente porque no se podía imaginar un dios que recompense o castigue a los objetos de su creación, tampoco podía concebir que nadie trascendiera a su muerte corporal. “Que sean las almas débiles las que por miedo o egoísmo se alimenten de tales pensamientos”, llegó a decir, pero la mayoría de la gente se empeña en saber a qué ha venido al mundo. Eso ellos lo saben, Octavio y Javier. Y También que no son capaces de sumar, sino de separar. En cambio Rosalinda, por su carácter tolerante, -como su hermano con Marcelo Ebrard, o Claudia Scheimbaun o cualquier otro-, sí es capaz de sumar a los otros aspirantes a las tareas de la gobernación del estado.

La primera obligación de cualquier gobernador/a es pedir más dinero. El mensaje al gobierno federal, sea del partido que sea el titular, es siempre el mismo: “Remitan fondos”. Y no veo a Romero y May haciendo eso con Adán.

Lo considerarían una pleitesía inaceptable y no una tarea imprescindible. Y al contrario. Si hubiera cualquier disentimiento entre gobierno Federal y el de Tabasco cualquier discrepancia se elevaría a problema y se enquistaría perjudicando a los gobernados y al gobernante, por ese orden. Vivimos en un estado privilegiado que jamás ha sabido aprovechar sus privilegios. A quienes nos gusta el enigma de la creación nos apesadumbra menos no saber cuál será el sentido de la vida. Quizá sea únicamente vivir, por mucho calor que haga.

MIENTRAS VUELVE ROSALINDA

Mientras, han llegado a la vez el calor, la calor y las calores, para diferenciar sus tres modalidades: el calor que tuesta, el que cuece y el que asfixia. Siempre se nos olvida, de un verano para otro, que cuando decimos «qué calor hace» aumenta medio grado la temperatura y que si decimos “uf, que calorazo”, sube la temperatura un grado justo. Así que lo mejor es no decir nada y aguantarse, mientras vuelve Rosalinda, que nunca se ha ido.

Todos los que nos dedicamos de una u otra forma a la política, bien analizando desde el periodismo o bien participando activamente en alguna de las formaciones partidistas, sabemos que esa actividad causa una adicción que no tiene cura y que acompaña al “paciente” el resto de su vida.

Lo que ocurre es que hay niveles de “adicción” y eso me permite entrar en el relato que se quiere construir respecto al interés de seguir en la primera línea por parte de varios actores políticos tabasqueños que, aun siendo afortunados porque el “presi” los ha considerado para encargos en el gobierno federal, aspiran a brillar con luz propia en el próximo sexenio. Incluso pensando en ser candidatos a la gubernatura de Tabasco que consideran que sería el cargo natural para sus trayectorias personales.

En MORENA hablo de Javier May y de Octavio Oropesa, que son los que más han invertido en sonar en diferentes foros. Pero ¿porque no de Rosalinda López Hernández que reúne más que de sobra todos los requisitos además de ser mujer? En MORENA se han probado múltiples métodos para elegir a los candidatos, incluida la rifa en una tómbola (no es broma, es literal), pero hace algunos años el Presidente AMLO decidió que fuera por encuestas cuando menos el nombramiento como candidato /a a la presidencia de la República. Y en ese escenario me pregunto: ¿Será ese mismo método el elegido para encontrar al candidato a la gubernatura de Tabasco? Porque de ser así quien cree que se posicionará mejor: El “encantador” Octavio Romero, abriendo y cerrando sus ojos de esa manera pizpireta que a el le es propia, el “sonriente” Javier May que solo con abrir la boca hace amistades, o la “luchona” de Rosalinda que siempre dice la verdad con guante de seda.

Lo cierto es que en esa aventura se incluye a los que se ha dado en llamar “fundadores puros”, o seguidores incondicionales de AMLO que de inmediato se fueron del PRD a la nueva formación de López Obrador cuando fundo MORENA. Pero, si es elegido Adán Augusto como candidato y previsible Presidente de la República a la vista de los números electorales. Algo tendrá que decir al respecto, ¡¡¡¡digo yo!!!! Porque es público y notorio que muy amigos no son Octavio Javier y Adán. Son compañeros y se respetan pero no están cómodos cuando están juntos que es raro que lo estén y al menos no está registrado en fotografías. Nos estamos interrogando sobre cuál será el sentido de la vida.

Ya Albert Einstein, al que no hay que suponer menos curioso que nuestros políticos, se hizo la misma pregunta y respondió que “vivimos para los otros”. Incluidos los que no nos dejan vivir en paz. Albert Einstein, que no era creyente porque no se podía imaginar un dios que recompense o castigue a los objetos de su creación, tampoco podía concebir que nadie trascendiera a su muerte corporal. “Que sean las almas débiles las que por miedo o egoísmo se alimenten de tales pensamientos”, llegó a decir, pero la mayoría de la gente se empeña en saber a qué ha venido al mundo. Eso ellos lo saben, Octavio y Javier. Y También que no son capaces de sumar, sino de separar. En cambio Rosalinda, por su carácter tolerante, -como su hermano con Marcelo Ebrard, o Claudia Scheimbaun o cualquier otro-, sí es capaz de sumar a los otros aspirantes a las tareas de la gobernación del estado.

La primera obligación de cualquier gobernador/a es pedir más dinero. El mensaje al gobierno federal, sea del partido que sea el titular, es siempre el mismo: “Remitan fondos”. Y no veo a Romero y May haciendo eso con Adán.

Lo considerarían una pleitesía inaceptable y no una tarea imprescindible. Y al contrario. Si hubiera cualquier disentimiento entre gobierno Federal y el de Tabasco cualquier discrepancia se elevaría a problema y se enquistaría perjudicando a los gobernados y al gobernante, por ese orden. Vivimos en un estado privilegiado que jamás ha sabido aprovechar sus privilegios. A quienes nos gusta el enigma de la creación nos apesadumbra menos no saber cuál será el sentido de la vida. Quizá sea únicamente vivir, por mucho calor que haga.

MIENTRAS VUELVE ROSALINDA

Mientras, han llegado a la vez el calor, la calor y las calores, para diferenciar sus tres modalidades: el calor que tuesta, el que cuece y el que asfixia. Siempre se nos olvida, de un verano para otro, que cuando decimos «qué calor hace» aumenta medio grado la temperatura y que si decimos “uf, que calorazo”, sube la temperatura un grado justo. Así que lo mejor es no decir nada y aguantarse, mientras vuelve Rosalinda, que nunca se ha ido.