/ sábado 31 de agosto de 2019

Disputa Gobierno tabasqueño y PEMEX

Una discrepancia institucional entre el Gobierno de Tabasco y la Empresa Productiva del Estado PEMEX, pretende usarse para enemistar a 2 políticos de oficio: Adán Augusto López Hernández y Octavio Romero Oropeza. Hasta este incidente, ambos se han respetado y normalmente consensan sus asuntos políticos.

Las 2 instancias se necesitan para cumplir sus objetivos institucionales, así, que, por el bien del Estado, sus titulares habrán de dirimir las diferencias, en el caso de que realmente existan.

De entrada, la disputa tiene que ver con la exigencia de un dispositivo vehicular que se exige para corroborar el buen uso del combustible donado: hablamos del odómetro, un instrumento de medición que calcula la distancia total o parcial.

Su uso se ha generalizado debido a la necesidad de conocer distancias, calcular tiempos de viaje, o consumo de combustible.

Es el caso que no todos los vehículos gubernamentales cuentan con tal aparato, y, al parecer, es un requisito esencial para quienes reciben en donación gasolina.

Otro desacuerdo aparente, es lo relacionado con el asfalto. Desde el año pasado, la otrora paraestatal comunicó a la instancia gubernamental estatal que existía un remanente del material y que se encontraba a disposición.

Empero, el problema, al parecer, es que el asfalto en ese entonces había que ir a rescatarlo hasta Cadereyta, Nuevo León, lugar donde únicamente se estaba produciendo. Obvio la desventaja y la razón por no ir por dicho material, fue el costoso flete.

Ya en este año, el asfalto también empezó a producirse en Salamanca, Guanajuato, por lo que se avisó y se puso a disposición de los representantes gubernamentales tabasqueños. Todo indica que sigue siendo costoso el flete, ante las necesidades económicas de Tabasco.

Como se puede deducir, las diferencias son técnicas-operativas, no políticas, como algunos amarra-navajas pretenden maximizar.

Si bien es cierto que las primeras declaraciones del mandatario estatal denotaban cierto reclamo hacia los estrictos requisitos exigidos por PEMEX para que se firmara el nuevo Convenio; también lo es que inmediatamente aclaró que no había conflicto personal con Romero, sino simplemente era cuestión de diferencias institucionales.

Tan no hubo graves problemas entre ellos, que mientras muchos gana-gracias alentaban el hipotético pleito, PEMEX y la Secretaria de Seguridad Pública estatal mantuvieron pláticas para avanzar en la donación del combustible.

Tampoco se suspendieron los apoyos que regularmente, durante todo el año, ha venido entregando la Empresa Productiva del Estado, tanto a los ayuntamientos, como a otras instancias gubernamentales.

En lo político, ambos tienen a un intermediario de lujo en la persona del mismísimo Presidente de la República, quien encargó a Octavio el apoyo decidido para su estado natal; mientras que, a Adán, le sugirió propiciar el ambiente adecuado para que las empresas inversoras y el propio PEMEX pudieran trabajar sin las extorsiones de pseudos-sindicatos.

El afecto y la cercanía con AMLO, de los 2 personajes, resulta incuestionable, por lo que es muy difícil que se dé una verdadera y grave diferencia entre ellos. Desde luego ambas instancias, tienen el derecho de discrepar en las formas administrativas y logísticas de sus asuntos.

Ello, de ningún modo debe interpretarse como ruptura o enfrentamiento, aunque hay intereses políticos que lo desean, aplauden y magnifican, toda vez que beneficiarían a sus planes futuros.

Así que no hay que hacer tanta alharaca con la supuesta diferencia. Siguen trabajando y consensando acciones y beneficios mutuos. Ningún peligro real de que no lleguen los beneficios para Tabasco, ni tampoco que no vaya a firmarse el Convenio.

Incluso resulta prematuro pensar en el 2024. Octavio es totalmente respetuoso de la investidura de Adán, tanto que evita en lo posible, publicitar su presencia constante en Tabasco; circunscribiéndose únicamente a escasos eventos institucionales que demandan su estancia en su patria chica.

Por su parte, Adán es conocido por su habilidad y propensión a lograr acuerdos y consensar intereses encontrados. Así que, vista la discreta reunión del jueves pasado entre las partes involucradas, pronto habrá Convenio y beneficios para Tabasco.

Una discrepancia institucional entre el Gobierno de Tabasco y la Empresa Productiva del Estado PEMEX, pretende usarse para enemistar a 2 políticos de oficio: Adán Augusto López Hernández y Octavio Romero Oropeza. Hasta este incidente, ambos se han respetado y normalmente consensan sus asuntos políticos.

Las 2 instancias se necesitan para cumplir sus objetivos institucionales, así, que, por el bien del Estado, sus titulares habrán de dirimir las diferencias, en el caso de que realmente existan.

De entrada, la disputa tiene que ver con la exigencia de un dispositivo vehicular que se exige para corroborar el buen uso del combustible donado: hablamos del odómetro, un instrumento de medición que calcula la distancia total o parcial.

Su uso se ha generalizado debido a la necesidad de conocer distancias, calcular tiempos de viaje, o consumo de combustible.

Es el caso que no todos los vehículos gubernamentales cuentan con tal aparato, y, al parecer, es un requisito esencial para quienes reciben en donación gasolina.

Otro desacuerdo aparente, es lo relacionado con el asfalto. Desde el año pasado, la otrora paraestatal comunicó a la instancia gubernamental estatal que existía un remanente del material y que se encontraba a disposición.

Empero, el problema, al parecer, es que el asfalto en ese entonces había que ir a rescatarlo hasta Cadereyta, Nuevo León, lugar donde únicamente se estaba produciendo. Obvio la desventaja y la razón por no ir por dicho material, fue el costoso flete.

Ya en este año, el asfalto también empezó a producirse en Salamanca, Guanajuato, por lo que se avisó y se puso a disposición de los representantes gubernamentales tabasqueños. Todo indica que sigue siendo costoso el flete, ante las necesidades económicas de Tabasco.

Como se puede deducir, las diferencias son técnicas-operativas, no políticas, como algunos amarra-navajas pretenden maximizar.

Si bien es cierto que las primeras declaraciones del mandatario estatal denotaban cierto reclamo hacia los estrictos requisitos exigidos por PEMEX para que se firmara el nuevo Convenio; también lo es que inmediatamente aclaró que no había conflicto personal con Romero, sino simplemente era cuestión de diferencias institucionales.

Tan no hubo graves problemas entre ellos, que mientras muchos gana-gracias alentaban el hipotético pleito, PEMEX y la Secretaria de Seguridad Pública estatal mantuvieron pláticas para avanzar en la donación del combustible.

Tampoco se suspendieron los apoyos que regularmente, durante todo el año, ha venido entregando la Empresa Productiva del Estado, tanto a los ayuntamientos, como a otras instancias gubernamentales.

En lo político, ambos tienen a un intermediario de lujo en la persona del mismísimo Presidente de la República, quien encargó a Octavio el apoyo decidido para su estado natal; mientras que, a Adán, le sugirió propiciar el ambiente adecuado para que las empresas inversoras y el propio PEMEX pudieran trabajar sin las extorsiones de pseudos-sindicatos.

El afecto y la cercanía con AMLO, de los 2 personajes, resulta incuestionable, por lo que es muy difícil que se dé una verdadera y grave diferencia entre ellos. Desde luego ambas instancias, tienen el derecho de discrepar en las formas administrativas y logísticas de sus asuntos.

Ello, de ningún modo debe interpretarse como ruptura o enfrentamiento, aunque hay intereses políticos que lo desean, aplauden y magnifican, toda vez que beneficiarían a sus planes futuros.

Así que no hay que hacer tanta alharaca con la supuesta diferencia. Siguen trabajando y consensando acciones y beneficios mutuos. Ningún peligro real de que no lleguen los beneficios para Tabasco, ni tampoco que no vaya a firmarse el Convenio.

Incluso resulta prematuro pensar en el 2024. Octavio es totalmente respetuoso de la investidura de Adán, tanto que evita en lo posible, publicitar su presencia constante en Tabasco; circunscribiéndose únicamente a escasos eventos institucionales que demandan su estancia en su patria chica.

Por su parte, Adán es conocido por su habilidad y propensión a lograr acuerdos y consensar intereses encontrados. Así que, vista la discreta reunión del jueves pasado entre las partes involucradas, pronto habrá Convenio y beneficios para Tabasco.

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