/ jueves 27 de agosto de 2020

De Primera Mano | Los “otros datos” de la pandemia 

Podrían estar comprando ilusiones quienes creen que son reales los números que sobre la emergencia sanitaria emiten a diario las autoridades: hay evidencias de un subregistro que tiene que ver con la desconfianza que tienen los ciudadanos a los hospitales públicos.

Un médico que conoce el sector asegura a esta columna que a los nuevos infectados por Covid-19 ya no los están internando, solo les dan tratamiento y los regresan a su casa con la promesa de que el personal estará pendiente de su evolución.

“Por eso las cifras de hospitalizados van a la baja”, observa.

Además, en las últimas semanas los tabasqueños han dejado a acudir a los lugares donde se aplican las pruebas para detectar el virus SARS-CoV-2, por lo que el número de contagios ha caído a la mitad.

De hecho, en comunidades alejadas de las cabeceras municipales están muriendo ciudadanos cuyos decesos no son registrados como casos de coronavirus, pues las propias autoridades, si no tienen prueba confirmatoria, los manejan como “sospechosos”.

Hace algunos meses, cuando la pandemia no estaba extendida aún, el alcalde de Cárdenas, Armando Beltrán Tenorio, declaró que en su municipio había fallecidos por Covid-19 que no eran reportados a las autoridades.

Se trataba, dijo, de tabasqueños que no acudían a centros hospitalarios por temor y decidían enfrentar la enfermedad en casa, con tratamientos que ellos conseguían.

“Últimamente hemos sabido de personas que no quieren llevar a sus familiares a las clínicas, ya que tienen miedo de que los ‘maten’ en el (Hospital Dr.) Juan Graham; esa es una estadística alta que posiblemente nunca llegue a conocerse”, dice un trabajador de ese nosocomio.

Contrario a lo que se cree, la misma fuente asegura que ese centro clínico es el más completo del estado para atender a pacientes Covid, y que las posibilidades de salir con vida de sus paredes son más altas que atenderse en casa con remedios caseros.

El descenso en las cifras de contagio sugiere que o bien los ciudadanos tienen miedo de confirmar que tienen la enfermedad o bien ya no les interesa infectarse y prefieren tratarse en forma particular ante cualquier síntoma.

Esas dudas podrían aclararlas las autoridades, pero desde finales de marzo la secretaria de Salud, Silvia Roldán Fernández, dejó de dar ruedas de prensa, a raíz de que se le diagnosticara coronavirus.

Ello ha contribuido al vacío informativo sobre el tema, y que ha sido llenado en redes sociales por las ‘fake news’ (noticias falsas) que corren en la llamada ‘supercarretera de la información’.

En términos estrictos los tabasqueños nada más se enteran por fuentes informales, ya que el gobierno solo se ha dedicado a aumentar el número de camas en hospitales para que los enfermos tengan donde tratarse si se les complican los síntomas.

Por ejemplo, lo más difundido de las actividades recientes del gobernador Adán Augusto López Hernández, fue que se reunió con Mario Delgado, aspirante a la dirigencia nacional de Morena, pero esto no fue una actividad oficial.


PARA SU INFORMACIÓN…


SI NO FUERA porque la Fiscalía General del estado continuamente da a conocer operativos para detener a presuntos delincuentes, así como que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se ha seguido de frente con las acciones para castigar a los infractores de las medidas sanitarias por la contingencia, podría pensarse que la administración está paralizada.

Podrían estar comprando ilusiones quienes creen que son reales los números que sobre la emergencia sanitaria emiten a diario las autoridades: hay evidencias de un subregistro que tiene que ver con la desconfianza que tienen los ciudadanos a los hospitales públicos.

Un médico que conoce el sector asegura a esta columna que a los nuevos infectados por Covid-19 ya no los están internando, solo les dan tratamiento y los regresan a su casa con la promesa de que el personal estará pendiente de su evolución.

“Por eso las cifras de hospitalizados van a la baja”, observa.

Además, en las últimas semanas los tabasqueños han dejado a acudir a los lugares donde se aplican las pruebas para detectar el virus SARS-CoV-2, por lo que el número de contagios ha caído a la mitad.

De hecho, en comunidades alejadas de las cabeceras municipales están muriendo ciudadanos cuyos decesos no son registrados como casos de coronavirus, pues las propias autoridades, si no tienen prueba confirmatoria, los manejan como “sospechosos”.

Hace algunos meses, cuando la pandemia no estaba extendida aún, el alcalde de Cárdenas, Armando Beltrán Tenorio, declaró que en su municipio había fallecidos por Covid-19 que no eran reportados a las autoridades.

Se trataba, dijo, de tabasqueños que no acudían a centros hospitalarios por temor y decidían enfrentar la enfermedad en casa, con tratamientos que ellos conseguían.

“Últimamente hemos sabido de personas que no quieren llevar a sus familiares a las clínicas, ya que tienen miedo de que los ‘maten’ en el (Hospital Dr.) Juan Graham; esa es una estadística alta que posiblemente nunca llegue a conocerse”, dice un trabajador de ese nosocomio.

Contrario a lo que se cree, la misma fuente asegura que ese centro clínico es el más completo del estado para atender a pacientes Covid, y que las posibilidades de salir con vida de sus paredes son más altas que atenderse en casa con remedios caseros.

El descenso en las cifras de contagio sugiere que o bien los ciudadanos tienen miedo de confirmar que tienen la enfermedad o bien ya no les interesa infectarse y prefieren tratarse en forma particular ante cualquier síntoma.

Esas dudas podrían aclararlas las autoridades, pero desde finales de marzo la secretaria de Salud, Silvia Roldán Fernández, dejó de dar ruedas de prensa, a raíz de que se le diagnosticara coronavirus.

Ello ha contribuido al vacío informativo sobre el tema, y que ha sido llenado en redes sociales por las ‘fake news’ (noticias falsas) que corren en la llamada ‘supercarretera de la información’.

En términos estrictos los tabasqueños nada más se enteran por fuentes informales, ya que el gobierno solo se ha dedicado a aumentar el número de camas en hospitales para que los enfermos tengan donde tratarse si se les complican los síntomas.

Por ejemplo, lo más difundido de las actividades recientes del gobernador Adán Augusto López Hernández, fue que se reunió con Mario Delgado, aspirante a la dirigencia nacional de Morena, pero esto no fue una actividad oficial.


PARA SU INFORMACIÓN…


SI NO FUERA porque la Fiscalía General del estado continuamente da a conocer operativos para detener a presuntos delincuentes, así como que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se ha seguido de frente con las acciones para castigar a los infractores de las medidas sanitarias por la contingencia, podría pensarse que la administración está paralizada.