/ martes 17 de agosto de 2021

Asesor jurídico | Tercer pico del COVID19

¿Ha demostrado el “toque de queda” reducir contagios? ¿Sale el COVID19 en horas específicas? ¿Existen condiciones para un regreso “seguro” a clases presenciales en las escuelas de México?

En México aumentó en las últimas dos semanas un 20% los casos y 51% las muertes por COVID19. El fin de semana se confirmaron 32 mil 937 contagios y 966 personas fallecidas por COVID19, llegando a 3 millones 101 mil 266 casos confirmados y 248 mil 389 decesos, según datos de la Secretaría de Salud y menos de un cuarto de la población ha sido completamente vacunada, lo que es insuficiente cuando somos el cuarto país con más muertes en el mundo.

En Tabasco, los casos también se encuentran en su punto más alto desde que comenzó la pandemia con 98,480 casos confirmados acumulados, ocupando la sexta posición a nivel nacional, solo por debajo de CDMX, EDOMEX, Nuevo León, Guanajuato y Jalisco. La mortalidad en México por COVID19 sigue alta y la media se sitúa en 12 días posteriores al inicio de los síntomas, llegando a 18 en el 75% de los casos.

Los gobernadores tienen la facultad de dictar medidas sanitarias en el ámbito de su competencia, sin embargo, algunos han ordenado acciones que pueden representar riesgos para la protección y garantía de los derechos humanos. El pasado 6 de agosto fue publicado por el Poder Ejecutivo de Tabasco en el Periódico Oficial un Decreto Extraordinario por el cual se establecen restricciones obligatorias de la movilidad en el horario comprendido de las 23:00 horas a las 05:00 horas, prohibiendo a los ciudadanos deambular o transitar en vehículos después de las 11 de la noche imponiendo multas.

Enfrentar la pandemia es un asunto de Estado y comprendemos el interés de las autoridades de sumar esfuerzos con la población para hacer frente a la pandemia en semáforo amarillo de riesgo epidemiológico y con el objetivo que la economía no caiga más de lo que ya está. No obstante, la medida del gobierno estatal que inició el 7 de agosto para reducir la movilidad nocturna y frenar la transmisión del coronavirus, contrasta con lo sostenido por el Gobierno Federal de rechazar la aplicación de toques de queda y sanciones contra la población.

Algunos sectores económicos locales, han denunciado abusos de autoridad y no menos importante, es que las sanciones económicas carecen de fundamento legal, a pesar que las autoridades locales afirmen la legalidad de las multas y arrestos administrativos. La conducta a sancionar no está prevista ni en Ley de Salud del Estado de Tabasco, ni en la Ley de Movilidad para el Estado de Tabasco y tampoco en la Ley General de Tránsito y Vialidad del Estado de Tabasco.

Por ello, surge el debate si los gobernadores exceden sus funciones al implementar coercitivamente a través de sanciones administrativas, la restricción obligatoria de la movilidad. La respuesta es sí.

En primer lugar, el principio de legalidad es, sin lugar a dudas, el principio más importante del Derecho Administrativo, puesto que establece que las autoridades administrativas -y en general todas las autoridades que componen el Estado- deben actuar con respeto a la Constitución, la ley y al Derecho, dentro de las facultades que le son atribuidas y de acuerdo con los fines para los que fueron conferidas dichas facultades. Es decir, a diferencia de los particulares, una autoridad solo puede hacer aquello para lo cual está facultada en forma expresa.

El término "toque de queda" no existe en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El término correcto es "suspensión de garantías individuales" e implica, como su nombre lo indica, la suspensión de derechos constitucionales en casos "de invasión y perturbación grave de la paz pública, o cualesquiera otros que pongan a la sociedad en grave peligro o conflicto”. La suspensión de las garantías constitucionales es, pues, un mecanismo previsto en la Constitución, que prevé la posibilidad de suspender, por un tiempo determinado, y bajo ciertas bases y lineamientos establecidos en la propia Carta Magna, algunos de los derechos fundamentales reconocidos y protegidos por ésta, previsto en el artículo 29 constitucional.

De esta manera, ante la pandemia de COVID19 la imposición de medidas restrictivas a la movilidad y sanciones a ciudadanos impuesta por gobernadores es un debate constitucional en México y es que las restricciones a la movilidad nocturnas no ayudan realmente a reducir las infecciones, ya que las aglomeraciones se dan en el día y quedarse en casa no es opción para millones de trabajadores, pues si no salen a trabajar, no comen en sus hogares, ante la negativa total del gobierno para proteger el empleo.

El Gobierno Federal y el de Tabasco han tenido una mala estrategia y errática comunicación frente al COVID19, ha estado lejos de ser efectiva, clara, concisa, consistente y creíble para luchar contra la pandemia. La consecuencia ha sido el vacío informativo que se llena con rumores, prejuicios y desorientación de la población, cuyas malas decisiones ha llevado a miles de personas a contagiarse y morir.

En el escenario del tercer pico de la pandemia de COVID19 -que sigue escalando y parece imparable-, el Gobierno Federal ha impuesto el 30 de agosto el inicio a clases presenciales en aulas, donde los padres de familia serán legalmente los únicos responsables de la salud de sus hijos a través de una carta responsiva, aunque finalmente será elección de los padres. Por si esto no bastase los contagios entre niños y adolescentes suman 60 mil 928 casos y 613 muertes, siendo el grupo más afectado el de cero a cinco años de edad.

La situación del COVID19 es muy peligrosa con altos niveles de transmisión impulsado por factores como variantes del virus, tumultos y movilidad de personas, uso inadecuado de medidas sociales de prevención y de salud pública, y la inequidad en la distribución y aplicación de vacunas. Pasamos momentos difíciles y esto hace de la solidaridad y la corresponsabilidad ciudadana, mecanismos importantes para ayudar a mitigar los contagios. Tenemos que cuidarnos, no importa si ya estamos vacunados: usemos cubrebocas, evitemos tumultos y reduzcamos la movilidad.

¿Ha demostrado el “toque de queda” reducir contagios? ¿Sale el COVID19 en horas específicas? ¿Existen condiciones para un regreso “seguro” a clases presenciales en las escuelas de México?

En México aumentó en las últimas dos semanas un 20% los casos y 51% las muertes por COVID19. El fin de semana se confirmaron 32 mil 937 contagios y 966 personas fallecidas por COVID19, llegando a 3 millones 101 mil 266 casos confirmados y 248 mil 389 decesos, según datos de la Secretaría de Salud y menos de un cuarto de la población ha sido completamente vacunada, lo que es insuficiente cuando somos el cuarto país con más muertes en el mundo.

En Tabasco, los casos también se encuentran en su punto más alto desde que comenzó la pandemia con 98,480 casos confirmados acumulados, ocupando la sexta posición a nivel nacional, solo por debajo de CDMX, EDOMEX, Nuevo León, Guanajuato y Jalisco. La mortalidad en México por COVID19 sigue alta y la media se sitúa en 12 días posteriores al inicio de los síntomas, llegando a 18 en el 75% de los casos.

Los gobernadores tienen la facultad de dictar medidas sanitarias en el ámbito de su competencia, sin embargo, algunos han ordenado acciones que pueden representar riesgos para la protección y garantía de los derechos humanos. El pasado 6 de agosto fue publicado por el Poder Ejecutivo de Tabasco en el Periódico Oficial un Decreto Extraordinario por el cual se establecen restricciones obligatorias de la movilidad en el horario comprendido de las 23:00 horas a las 05:00 horas, prohibiendo a los ciudadanos deambular o transitar en vehículos después de las 11 de la noche imponiendo multas.

Enfrentar la pandemia es un asunto de Estado y comprendemos el interés de las autoridades de sumar esfuerzos con la población para hacer frente a la pandemia en semáforo amarillo de riesgo epidemiológico y con el objetivo que la economía no caiga más de lo que ya está. No obstante, la medida del gobierno estatal que inició el 7 de agosto para reducir la movilidad nocturna y frenar la transmisión del coronavirus, contrasta con lo sostenido por el Gobierno Federal de rechazar la aplicación de toques de queda y sanciones contra la población.

Algunos sectores económicos locales, han denunciado abusos de autoridad y no menos importante, es que las sanciones económicas carecen de fundamento legal, a pesar que las autoridades locales afirmen la legalidad de las multas y arrestos administrativos. La conducta a sancionar no está prevista ni en Ley de Salud del Estado de Tabasco, ni en la Ley de Movilidad para el Estado de Tabasco y tampoco en la Ley General de Tránsito y Vialidad del Estado de Tabasco.

Por ello, surge el debate si los gobernadores exceden sus funciones al implementar coercitivamente a través de sanciones administrativas, la restricción obligatoria de la movilidad. La respuesta es sí.

En primer lugar, el principio de legalidad es, sin lugar a dudas, el principio más importante del Derecho Administrativo, puesto que establece que las autoridades administrativas -y en general todas las autoridades que componen el Estado- deben actuar con respeto a la Constitución, la ley y al Derecho, dentro de las facultades que le son atribuidas y de acuerdo con los fines para los que fueron conferidas dichas facultades. Es decir, a diferencia de los particulares, una autoridad solo puede hacer aquello para lo cual está facultada en forma expresa.

El término "toque de queda" no existe en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El término correcto es "suspensión de garantías individuales" e implica, como su nombre lo indica, la suspensión de derechos constitucionales en casos "de invasión y perturbación grave de la paz pública, o cualesquiera otros que pongan a la sociedad en grave peligro o conflicto”. La suspensión de las garantías constitucionales es, pues, un mecanismo previsto en la Constitución, que prevé la posibilidad de suspender, por un tiempo determinado, y bajo ciertas bases y lineamientos establecidos en la propia Carta Magna, algunos de los derechos fundamentales reconocidos y protegidos por ésta, previsto en el artículo 29 constitucional.

De esta manera, ante la pandemia de COVID19 la imposición de medidas restrictivas a la movilidad y sanciones a ciudadanos impuesta por gobernadores es un debate constitucional en México y es que las restricciones a la movilidad nocturnas no ayudan realmente a reducir las infecciones, ya que las aglomeraciones se dan en el día y quedarse en casa no es opción para millones de trabajadores, pues si no salen a trabajar, no comen en sus hogares, ante la negativa total del gobierno para proteger el empleo.

El Gobierno Federal y el de Tabasco han tenido una mala estrategia y errática comunicación frente al COVID19, ha estado lejos de ser efectiva, clara, concisa, consistente y creíble para luchar contra la pandemia. La consecuencia ha sido el vacío informativo que se llena con rumores, prejuicios y desorientación de la población, cuyas malas decisiones ha llevado a miles de personas a contagiarse y morir.

En el escenario del tercer pico de la pandemia de COVID19 -que sigue escalando y parece imparable-, el Gobierno Federal ha impuesto el 30 de agosto el inicio a clases presenciales en aulas, donde los padres de familia serán legalmente los únicos responsables de la salud de sus hijos a través de una carta responsiva, aunque finalmente será elección de los padres. Por si esto no bastase los contagios entre niños y adolescentes suman 60 mil 928 casos y 613 muertes, siendo el grupo más afectado el de cero a cinco años de edad.

La situación del COVID19 es muy peligrosa con altos niveles de transmisión impulsado por factores como variantes del virus, tumultos y movilidad de personas, uso inadecuado de medidas sociales de prevención y de salud pública, y la inequidad en la distribución y aplicación de vacunas. Pasamos momentos difíciles y esto hace de la solidaridad y la corresponsabilidad ciudadana, mecanismos importantes para ayudar a mitigar los contagios. Tenemos que cuidarnos, no importa si ya estamos vacunados: usemos cubrebocas, evitemos tumultos y reduzcamos la movilidad.