/ martes 11 de mayo de 2021

Asesor Jurídico | Progreso Económico con Igualdad

La recuperación económica derivada de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID19 debe abordar el problema de la inequidad de género: las mujeres en México son las más afectadas por el desempleo. De los 2.5 millones de personas que perdieron su trabajo por la pandemia en 2020 siguen desempleadas y de éstas, 9 de cada 10 son mujeres.

Las estadísticas revelan que en los jóvenes se encuentran los mayores índices de desempleo. Además, de cada 100 personas ocupadas 64 son hombres y 36 son mujeres. En Tabasco operaban aproximadamente 74,333 Unidades Económicas y el municipio de Centro, concentra el 77.8%. Pero de éstas, el 8% de empresas quebró y las que no quebraron, redujeron su personal, como medida implementada para paliar el peso de la crisis de COVID-19.

Desde 2014, Tabasco ha sido la entidad con más desempleo y sigue resintiendo la crisis de la industria petrolera, a pesar de los trabajos de construcción del proyecto de la refinería en Dos Bocas, Paraíso y la promesa del gobierno federal, de creación de más de 135 mil empleos directos e indirectos.

En noviembre pasado, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, Tabasco ocupó al primer lugar nacional en desempleo con 10% (superando su máximo histórico de 8.0% en 2016) y cerró 2020 con una tasa de desocupación de 6.77% de su Población Económicamente Activa (PEA) y al finalizar marzo de este año se ubicó en 5.81, es decir, un repunte de 0.96 puntos porcentuales. No obstante, ocupa el segundo lugar nacional de desocupación, luego de Quintana Roo (7.81% de su PEA) y por encima de la Ciudad de México (5.80%), Nuevo León (5.72%), Tlaxcala (5.69%), Estado de México (5.56%) y Sonora (5.24%).

No es fácil incidir en estos indicadores sin la suma de esfuerzos de la sociedad civil, sectores económicos y principalmente, el gobierno. Desafortunadamente no se han instrumentado políticas públicas eficaces para mitigar los efectos del COVID-19 en Tabasco y de las pérdidas de empleo en la entidad, que está agravando las desigualdades existentes para las mujeres, desde la salud y la economía, hasta la seguridad y la protección social: 60 % de las mujeres trabaja en la economía informal, lo que las expone aún más en la pobreza.

Según el Índice de Progreso Social (IPSM) del Social Progress Imperative y la Red Harvard del MOC, México ocupa el sitio 55 de 149 países evaluados por su progreso social. Tabasco se ubica en la posición 26 en el IPSM, con 63.63 puntos, con un nivel de pobreza de 63% y ocupa el último lugar nacional en el indicador de Nutrición y Cuidados Médicos Básicos, por debajo de Guerrero y Oaxaca.

Por si fuese poco, el 45.30% de los hogares tabasqueños tienen carencias por acceso a la alimentación teniendo el peor desempeño nacional. En el indicador de Mortalidad Materna (muertes/100,000), Tabasco ocupa la 17ª posición y en Mortalidad Infantil (muertes/100,000) el lugar 30 a nivel nacional. También, de acuerdo a estos datos, la entidad ocupa el 13er. lugar nacional en Mortalidad por Enfermedades Infecciosas.

Así las cosas, 2021 es desalentador en lo local, porque hubo recortes al gasto federalizado y a los fondos que reciben estados y municipios. Las entidades federativas más afectadas en las transferencias vía el Ramo 33, fueron Tabasco (-8.2%), Baja California Sur (-5.2%) y Nuevo León (-4.0%).

Tabasco ocupa la posición 29 del ranking nacional de las entidades menos competitivas según datos del Centro de Investigación en Política Pública del Instituto Mexicano para la Competitividad. Solo por encima de Oaxaca, Chiapas y Guerrero: 2 años menos de escolaridad (6.9 contra 8.8 años); la mitad del porcentaje de trabajadores con acceso a instituciones de salud (24% contra 52%); 1.7 veces mayor porcentaje de informalidad (71% contra 41% de los trabajadores); salario 36% menor al promedio mensual de trabajadores de tiempo completo ($5,767.00 contra $8,972.00); una economía 14% menos diversificada (766 contra 890 sectores) y; 2.7% de incremento en desigualdad salarial. No menos importante, los índices como Estado de Derecho (posición 32), Innovación-Productividad (posición 31), Economía-Crecimiento de PIB (posición 32) y Participación laboral (posición 31).

Los retos de Tabasco son: 1) Plantear una reforma y reestructura a sus sistemas financiero y presupuestal, con el fin de crear controles a las modificaciones presupuestales del Poder Ejecutivo estatal, para evitar que los recursos sean reasignados sin aprobación previa del Congreso local, evitando así la discrecionalidad en su uso; 2) Hay que reorientar el gasto público con finanzas públicas sanas e inducir una mayor inversión de los recursos públicos a actividades productivas y; 3) Se requiere gestión para ampliar los recursos que permitan emprender proyectos para aminorar las dificultades actuales y construir una sociedad más dinámica e inclusiva.

Email: memo.arias.tabasco@gmail.com

Twitter: @soymemoarias



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Las estadísticas revelan que en los jóvenes se encuentran los mayores índices de desempleo. Además, de cada 100 personas ocupadas 64 son hombres y 36 son mujeres. En Tabasco operaban aproximadamente 74,333 Unidades Económicas y el municipio de Centro, concentra el 77.8%. Pero de éstas, el 8% de empresas quebró y las que no quebraron, redujeron su personal, como medida implementada para paliar el peso de la crisis de COVID-19.

Desde 2014, Tabasco ha sido la entidad con más desempleo y sigue resintiendo la crisis de la industria petrolera, a pesar de los trabajos de construcción del proyecto de la refinería en Dos Bocas, Paraíso y la promesa del gobierno federal, de creación de más de 135 mil empleos directos e indirectos.

En noviembre pasado, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, Tabasco ocupó al primer lugar nacional en desempleo con 10% (superando su máximo histórico de 8.0% en 2016) y cerró 2020 con una tasa de desocupación de 6.77% de su Población Económicamente Activa (PEA) y al finalizar marzo de este año se ubicó en 5.81, es decir, un repunte de 0.96 puntos porcentuales. No obstante, ocupa el segundo lugar nacional de desocupación, luego de Quintana Roo (7.81% de su PEA) y por encima de la Ciudad de México (5.80%), Nuevo León (5.72%), Tlaxcala (5.69%), Estado de México (5.56%) y Sonora (5.24%).

No es fácil incidir en estos indicadores sin la suma de esfuerzos de la sociedad civil, sectores económicos y principalmente, el gobierno. Desafortunadamente no se han instrumentado políticas públicas eficaces para mitigar los efectos del COVID-19 en Tabasco y de las pérdidas de empleo en la entidad, que está agravando las desigualdades existentes para las mujeres, desde la salud y la economía, hasta la seguridad y la protección social: 60 % de las mujeres trabaja en la economía informal, lo que las expone aún más en la pobreza.

Según el Índice de Progreso Social (IPSM) del Social Progress Imperative y la Red Harvard del MOC, México ocupa el sitio 55 de 149 países evaluados por su progreso social. Tabasco se ubica en la posición 26 en el IPSM, con 63.63 puntos, con un nivel de pobreza de 63% y ocupa el último lugar nacional en el indicador de Nutrición y Cuidados Médicos Básicos, por debajo de Guerrero y Oaxaca.

Por si fuese poco, el 45.30% de los hogares tabasqueños tienen carencias por acceso a la alimentación teniendo el peor desempeño nacional. En el indicador de Mortalidad Materna (muertes/100,000), Tabasco ocupa la 17ª posición y en Mortalidad Infantil (muertes/100,000) el lugar 30 a nivel nacional. También, de acuerdo a estos datos, la entidad ocupa el 13er. lugar nacional en Mortalidad por Enfermedades Infecciosas.

Así las cosas, 2021 es desalentador en lo local, porque hubo recortes al gasto federalizado y a los fondos que reciben estados y municipios. Las entidades federativas más afectadas en las transferencias vía el Ramo 33, fueron Tabasco (-8.2%), Baja California Sur (-5.2%) y Nuevo León (-4.0%).

Tabasco ocupa la posición 29 del ranking nacional de las entidades menos competitivas según datos del Centro de Investigación en Política Pública del Instituto Mexicano para la Competitividad. Solo por encima de Oaxaca, Chiapas y Guerrero: 2 años menos de escolaridad (6.9 contra 8.8 años); la mitad del porcentaje de trabajadores con acceso a instituciones de salud (24% contra 52%); 1.7 veces mayor porcentaje de informalidad (71% contra 41% de los trabajadores); salario 36% menor al promedio mensual de trabajadores de tiempo completo ($5,767.00 contra $8,972.00); una economía 14% menos diversificada (766 contra 890 sectores) y; 2.7% de incremento en desigualdad salarial. No menos importante, los índices como Estado de Derecho (posición 32), Innovación-Productividad (posición 31), Economía-Crecimiento de PIB (posición 32) y Participación laboral (posición 31).

Los retos de Tabasco son: 1) Plantear una reforma y reestructura a sus sistemas financiero y presupuestal, con el fin de crear controles a las modificaciones presupuestales del Poder Ejecutivo estatal, para evitar que los recursos sean reasignados sin aprobación previa del Congreso local, evitando así la discrecionalidad en su uso; 2) Hay que reorientar el gasto público con finanzas públicas sanas e inducir una mayor inversión de los recursos públicos a actividades productivas y; 3) Se requiere gestión para ampliar los recursos que permitan emprender proyectos para aminorar las dificultades actuales y construir una sociedad más dinámica e inclusiva.

Email: memo.arias.tabasco@gmail.com

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